“El juego es, pues, patrimonio privilegiado de la infancia y uno de sus derechos inalienables, pero además es una necesidad que la escuela debe no sólo respetar sino también favorecer ..."
Ana Malajovich
Los materiales resultan un sostén privilegiado del juego; los niños se relacionan con ellos en forma espontánea, probando las posibilidades de los distintos materiales. Así las cajas pudieron convertirse en trenes, barcos o altísimas torres. Los rollos de telas o papel se tranformaron en maravillosas esculturas, las cintas nos sirvieron para dibujar sobre el piso, las telas nos transformaron en estatuas vivientes o en temibles fantasmas.
Jugar, inventar, imaginar.... se convirtió en nuestra tarea cotidiana.
Gracias por abrir este espacio a las familias. Es una manera de participar y nos sentimos muy contentos de hacerlo.
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